sábado, 23 de julio de 2011

Auténticos derechos negados

El representante del Vaticano ante el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Ginebra sostiene que la agenda pro gay de ese organismo internacional restringe la libertad de la Iglesia.

El representante del Vaticano ante el Consejo de las Naciones Unidas en Ginebra explicó que la reciente resolución sobre la ¨"orientación sexual e identidad de género" aprobada en este organismo internacional es parte de una agenda que busca restringir la libertad de la Iglesia.
"La resolución  marca un cambio. Se ve como el comienzo dentro de la comunidad internacional y la Naciones Unidas para incluir derechos de los homosexuales en la agenda global de derechos humanos", explicó Mons. Silvano Tomasi, jefe de la Misión Permanente de la Santa Sede ante la ONU en Ginebra.

Amenazas al matrimonio y la familia
El arzobispo mostró su preocupación por las legislaciones que surjan a partir de la resolución, que pueden degradar socialmente al matrimonio y la familia al ponerlos al mismo nivel que las uniones homosexuales.
El representante del Vaticano también dijo que el matrimonio se vería amenazado por medidas para impulsar la adopción de niños por parejas homosexuales y la introducción de una "educación sexual obligatoria en la escuela que choca con los valores crisitanos".

Resolución
El pasado 17 de junio, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra aprobó por 23 votos contra 19 y 3 abstenciones, una resolución en la que se ordena realizar un estudio para medir "el grado de discrimanción por orientación sexual o identidad de génerao en el mundo", celebrada por los activistas homosexuales y el Gobierno de los Estados Unidos com un paso "histórico" en el impulso de la agenda gay.

Postura de la Iglesia
Monseñor Tomasi reiteró que la Iglesia no apoya la viollencia contra los homsexuales ni los intentos de ciertos Estados por castigar a una persona simplemente por "sentimientos y pensamientos".
"Creo que la violencia contra las personas homosexuales no es aceptable y debe ser rechazada, a pesar de que esto no implique una aprobación de su comportamiento", afirmó.
Sin embargo, aclaró que los términos "orientación sexual e identidad de género" no están "definidos en el derecho internacional" y para algunas personas "estas palabras son una frase en clave para ciertos tipos de conducta". El arzobispo observó que todas la sociedades regulan el comportamientos sexual hasta cierto punto -al prohibir prácticas como el incesto, la pedofilia o la violación- por el bien de la sociedad.

"Sexo" en lugar de "género"
"En lugar de 'género', el concepto que debemos utlizar es el 'sexo', un término universal que en el derecho natural se refiere a hombres y mujeres", indicó el arzobistpo y advirtió que "términos como 'género' u 'orientación sexual' están pensados para excapar de la realidad y para dar cabida a una variedad de sentimienots e impulsos que luego se transforman en derechos".
Para el prelado este uso del lenguaje puede parecer superficialmente inofensivo mientras los derechos alegados parezcan confinados a la vida privada. Sin embargo, advirtió que estas demandas están en conflicto con derechos auténticos, como el libre ejercicio de la religión y la educación de los hijos, cuando permiten legislaciones contrarias a la defensa de la vida, el matrimonio y a la familia.
Fuente "Cristo Hoy - N.º 269"

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